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portada de Cocinetos (2001)

Cocinetos (2001)

Dorada a la sal

Se escoge a tal efecto una dorada sin practicar en ella el vaciado de su interior; se lava con cuidado, y bien seca, se deja reservada.
Con tres kilos de sal gorda, apropiada, en una fuente se hace un adecuado lecho donde dejar nuestro pescado cubriéndolo de sal bien apretada.
Se salpica de agua y en el horno, a ciento ochenta grados, se introduce, según peso, cuestión de media hora.
Echa costra la sal por todo adorno, se limpia la dorada y se conduce sin espinas al plato. Se decora
con salsa rosa, tártara, holandesa, vinagreta, o simple mayonesa.